María Féliz + El arte de Cartier + feragarza + Collar Serpiente

¿Quién diablos es María Félix?

De entrada podemos decir que no es, sino era una diabla, una persona y personaje insustituible dentro del imaginario cinematográfico mexicano y que alcanzó la fama internacional por su carácter, su indiscutible belleza altiva y  ese gran charme de Diva como de las que ya no hay.

María Felix icono del estilo, fue una compradora compulsiva de Cartier y obsesiva con los reptiles, si es que hay algo más fantástico que una mujer con tremendo descaro y poderío para colgarse animales que nos comerían de un sólo bocado.

Y como era de esperarse está incluida en El Arte de Cartier una exposición en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid, hasta el 17 de Febrero, donde se pueden admirar no solo sus exóticas joyas, sino todo el universo de la casa fundada por Louis-François Cartier en 1847 en París, hazaña que en el tiempo le valió su título de nobleza para convertirse en joyero de Reyes, Rey de los joyeros gracias a Eduardo VII.

La exposición alberga 450 piezas que recorren desde el estilo Art Nouveau, el Guirnalda al Art Decó, pasando por China y todo ello conjuntado con bocetos, acuarelas y las personalidades que usaron las joyas. Con piezas únicas y préstamos excepcionales podemos encontrar desde el Broche Flamenco de la Duquesa de Windsor realizado en colaboración con Jeanne Toussaint, directora artística de la casa en la época y muy conocida como “La Pantera”.

Hablando del gôut Toussaint y de regreso a la Félix, Jeanne desarrolló precisamente para La Doña los dos Cocodrilos engastados con diamantes y esmeraldas con función de broche o collar. La aportación de la primera fue de alguna forma desvincular la geometría propia del Art Decó para adentrarse en nuevos territorios nunca antes explorados en la alta joyería como la naturaleza, la flora, la fauna que recrea ese mundo fantástico que ofrece la marca.

La aportación de la segunda cargar sin pudor alguno los 1,023 diamantes amarillo intenso con un peso de 60,02 quilates. Dos cajubones de esmeralda y rubí en forma navette que hacen los ojos y  más 1,062 esmeraldas que pesan más de 66,86 quilates. Poquita cosa.

Lo mismo pasa con el collar Serpiente que le gustaba llevar sin ton ni son, incluso en sus películas, elaborado por encargo especial en 1968 hecho de platino, oro blanco y oro amarillo. Con 2,473 diamantes de tallas brillante y baguette, pesando 178,21 quilates, dos esmeraldas de talla pera y un largo de 57 cm.

La colección de joyas que rodea a este personaje y sus historias es como de una película de Luis Buñuel (con quien trabajó en “Los ambiciosos”), algunas veces con leyendas disparatadas, otras más con relatos de infortunios como las esmeraldas de Jorge Negrete y que nunca pagó por morir repentinamente, que supuestamente aparecen en la película “La Bella Otero”. Otros cuentos cuentan sus millones de enamorados como el Rey Faruk de Egipto quien estuvo a punto de regalarle la Diadema de Nefertari en trance hipnótico por la sonorense, o la admiración que sentía Wallis Simpson por su cinturón de centenarios.

“French Cancan” de Jean Renoir la catapultó a otro nivel y sobran las palabras para nombrar los grandes nombres de modistos que la vestían, desde Chanel, Balenciaga o Roger Vivier, sin olvidar el encargo de un Poncho a la casa Hermès de piel suave con flecos en los ribetes.

Sí, han leído bien Poncho de Hermès, cual Yaqui, vamos que nos esperamos de todo con La Félix.

Y como anécdota durante mi recorrido en la Sala Moneo del museo situado en el Paseo del Prado 8, más de una voz agolpadas murmuraban frases que me congelaban el rostro:  ”¿Y ésta quién es?”, “¿es Mejicana (sic)?”, “¡Qué horror esos lagartos!”.

Pues bien, debo decir que sentí un orgullo patrio fuera de la razón, no solo por mi sangre azteca o mi condición de norteño, sino porque ahí estaba yo, en silencio,  pensando ingeniosamente qué hubiera espetado la Félix a todos esos disparates; respuesta sencilla: “Qué cruel es la ignorancia”.

Porque si no sabes que a Cocteau le dolía verla y que lo único que la hacía llorar eran las perlas falsas, perdón pero, no sabes nada de la vida.

Ahora ya sabes quién diablos fue María Félix.

 

  • flor Patricia Pedroza Reyes

    Gran articulo joyas hermosas que solo.una personalidad como.la felix.podria portar… y d3 feos nada…. hace unos años los pestaron a monica bellucci y tuvo la suerte de lucirlos los.medios.de comicacion como lokos … y eso inspiro en que la editora de vogue sacara una collecion para h&m con cocodrilos en collares gafas de sol etc .
    Asi k la.doña vanguardista … jajajjaja y con gusto exquisito